
A pesar de la estar prohibida la caza de huevos de tortugas, el año pasado el tráfico de esta especie se duplicó. Esto se debe a que son utilizadas en laboratorios de cosméticos por las grandes propiedades de proteínico y de lípidos.
La policía se encuentra en plena investigación de una red de traficantes que en la pasada temporada intentó sacar de la “Puerta de la Amazonia Colombiana”, como se conoce esa zona de Caquetá, 17.898 huevos.
Se logro interceptar dos de los camiones que transportaban los huevos de tortugas, recuperando 14.144 huevos, en Florencia y el otro 3.754, a la salida de Cartagena del Chairá.
Lo grave es que los cargamentos son de la tortuga charapa (Podocnemis unifilis), que está en peligro de extinción, según el libro rojo de reptiles de Colombia, de la Unión Mundial para la Naturaleza.
La Tortuga Charapa, es la segunda de mayor tamaño en Colombia (se han identificado de hasta 68 cm.), habita los afluentes del Amazonas y el Orinoco, en Colombia; Ecuador, Perú, norte de Bolivia, sur de Venezuela y Brasil.La tortuga es de caparazón alto y cóncavo levemente ensanchado en la parte posterior, con manchas amarillas en la cabeza, especialmente notorias en las crías y las hembras. Su captura y recolección de huevos están prohibidas en el país desde 1964.

Los traficantes las sacan de Caquetá por el río Caguán y sus lagos circundantes, en Cartagena del Chairá.
El vigilante de Corpoamazonia, autoridad ambiental en Caquetá, dijo que en los meses de diciembre y enero es cuando el tráfico aumenta. El año pasado, acotó, la situación fue dramática porque se duplicó.
Aumento tanto el trafico de los huevos de las tortugas que puso en Peligro de Extinción a esta especie. Son tan apetecidos para fabricar brillos para los labios y consumo, que se convirtieron en alternativa para campesinos que habitan el bajo Caguán, donde aún hay charapas.
fuente:.derechoanimal.es