Con información de BBC Mundo y Milenio.
Capturan a hombre que viajaba con 18 monos en una faja. Roberto Sol Cabrera Zavaleta fue detenido por elementos federales en un vuelo procedente de Lima; traía consigo 18 monos tití, dos de ellos muertos.
Los animales habían sido colocados dentro de medias para ajustar su tamaño.Ciudad de México.- Elementos de la Policía Federal detuvieron a un hombre en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que, desde Lima, Perú, viajaba con 18 monos tití en una faja adherida al cuerpo.
Según la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres, dichas especies son consideradas como protegidas.
Elementos federales detuvieron a Roberto Sol Cabrera Zavaleta, de 38 años, cuando realizaban una inspección aleatoria en el vuelo 019, procedente de Luma, Perú, en la Terminal 2.
Cabrera Zavaleta fue trasladado a las oficinas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para proceder con las investigaciones. Y quedó a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación en el aeropuerto.
"Tradición"
Dieciséis de los animales estaban con vida mientras que dos habían muerto.En el video, Cabrera afirma que pagó US$30 por cada espécimen en Perú.
Según algunas estimaciones, un ejemplar de mono tití como los confiscados en el aeropuerto podría ser vendido por entre US$775 y US$1.550 en México.
Adrian Reuter, representante en México de TRAFFIC -una organización internacional sobre el comercio de vida silvestre- dijo a BBC Mundo que el tráfico de animales es un problema grave en México.
"Las razones son dos: por un lado, México es un importante punto de tránsito para aquellos que quieren contrabandear animales a Estados Unidos", aseguró.
"Y por el otro, como en otros países de América Latina, hay una profunda tradición de tener animales como loros, monos o reptiles como mascotas", agregó Reuter.
El mercado de Sonora, en la capital mexicana, es conocido por vender este tipo de animales a personas que desean tenerlo en su hogar.
Reuter reconoce que el gobierno mexicano ha mejorado en sus esfuerzos por combatir las organizaciones criminales que trafican animales, más que en los ciudadanos que quieren tener "un loro como compañía", afirma.